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domingo, noviembre 27, 2022
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El cereal apunta buenas maneras

Las siembras se han implantado bien en el conjunto de la comunidad, aunque en algunas zonas la nascencia ha sido complicada por un invierno muy frío y excepcionalmente lluvioso.
Difícilmente se podía haber portado mejor marzo. Después de las abundantes lluvias invernales, la meteorología ha dado una tregua de cerca de un mes a las siembras. Y también a los agricultores que esperaban ansiosos el momento de entrar a las parcelas para acometer las labores que ya habían demorado durante demasiado tiempo. Las tres semanas casi ininterrumpidas de buena temperatura, alta pero sin que apenas haya superado los 20ºC, han sido perfectas para que el terreno haya secado y así tirar abonos y aplicar tratamientos fitosanitarios. En algunas zonas hace falta agua. Unas lluvias que servirían para rematar también las últimas siembras de primavera, más tardías de lo acostumbrado.

Los cultivos han levantado cabeza después de recuperarse de la asfixia radicular por exceso de humedad que, según qué comarcas de Castilla y León, comenzaba a ser preocupante. El cereal pedía a gritos una fertilización que por fin le ha llegado; un poco más tarde de lo habitual, pero en plazo, tal y como explica desde Urcacyl José María Santos.

Los cereales de invierno lucen espléndidos. Ahora mismo todo apunta a que la de esta campaña puede ser una buena cosecha, siempre que las lluvias acompañen en abril y que no haya otras incidencias negativas.

José Crespo, técnico de campo de la cooperativa Cobadu – aglutina a más de 12.000 socios y tiene en su ámbito de actuación fundamentalmente en las provincias de Salamanca, Valladolid y Zamora- puntualiza que en las parcelas más arcillosas de Tierra de Campos el cereal se ha perdido por encharcamiento. Los agricultores tendrán que arar de nuevo para sembrar girasol. La otra opción es dejarlas en barbecho. En comarcas como la Guareña, donde el terreno es más permeable, las siembras presentan buen aspecto.

Pero, en general, Crespo confía en que con las aportaciones de nitrógeno en cobertera los cultivos “resuciten un poco”. Por supuesto, como siempre, la meteorología también tiene mucho que decir al respecto de aquí en adelante.

En Cocetra -cooperativa con sede en la localidad vallisoletana de Castrejon de Trabancos- piden agua. “Nos vendría fenómeno que el fin de semana caigan los 15 o 20 litros que están previstos”, comenta el presidente, Amando Caballero. De hecho, ya han comenzado a regar algunos cultivos hortícolas –cebollas, guisantes, etc.- para incorporar herbicidas y asegurar la nascencia y un buen desarrollo en las primeras fases. Los agricultores también han comenzado la campaña de la patata.

En el territorio de Cocetra tanto el trigo como el centeno “tienen buena cara”. La cebada está algo más retrasada, en fase de recuperación del exceso de humedad que ha tenido que soportar.

El cereal también está “bien implantado” en la comarca burgalesa de Odra Pisuerga, tal y como comenta Cecilio Santiago, gerente de Odarpi. Aunque ha habido algunas pérdidas por encharcamiento, la situación es mucho mejor que la del año pasado. A las siembras les vendría bien que llueva lo antes posible.

En Odra Pisuerga se ha sembrado más cereal –trigo sobre todo- que en campañas anteriores, así que las previsiones de Santiago son que la reducción de superficie de girasol rondará el 20%. El mismo porcentaje que en la zona se dedica a las leguminosas.

En el granero burgalés de la Bureba comienza ahora a “cambiar” el cereal, según explica la técnica de Agrobureba. El cultivo ha tenido que soportar un invierno muy duro, lo que ha significado una nascencia irregular que queda patente en los claros que presentan las parcelas.

Los agricultores que realizan un abonado de única aportación no pudieron fertilizar tras las siembras debido a las lluvias. Hace un mes entraron por primera vez a las parcelas para realizar media aportación de nitrógeno. En cuanto mejore el tiempo –el martes nevó- completarán la fertilización.

Las superficies de trigo cebada y girasol en la Bureba serán similares a las de las últimas campañas, confirma la técnica de Agrobureba.

El repunte de los precios de las últimas semanas han servido para animar un poco al sector, aunque no hayan logradodo mitigar del todo el desplome que acumulan. La cebada ronda los 170 euros por tonelada, mientras que el trigo está sobre 190 euros.

Del invierno lluvioso se han beneficiado especialmente las alfalfas, que han acumulado unas reservas hídricas que resultan ideales para este forraje. Pero aún tienen que evitar el peor enemigo para certificar una buena campaña: las heladas.

Peor suerte ha corrido el guisante de invierno, sobre todo en Tierra de Campos. El cultivo ha terminado por pudrirse en las fincas que han acumulado más agua. En lugares con mejor drenaje sigue adelante sin incidencias.

Siembras de maíz

Algunos cultivadores de maíz han podido sembrar en los pocos terrenos que estaban preparados. La cosecha está prácticamente recogida en las zonas más atrasadas de León. En estas últimas parcelas apenas habrá margen para otra cosa que repetir cultivo dado lo avanzado del calendario.

La campaña 2013/14 ha sido muy complicada porque se tuvieron que retrasar las siembras. Y, en general, el resultado de la cosecha han sido menores producciones y calidad de grano baja. La venta de semilla fue excepcional.

Un difícil y frío inicio dificultó la nascencia e implantación del maíz. Ha sido una campaña fría en su conjunto, en la que los maíces lo han tenido complicado para cerrar correctamente su ciclo, ralentizando la pérdida de humedad y retrasando por tanto su recolección. Además, unas condiciones meteorológicas muy adversas y repetitivas a final de ciclo ocasionaron pérdidas importantes. Las tormentas dañaron gravemente algunos cultivos.

“El mal tiempo ha puesto de manifiesto una de las principales peculiaridades y, en muchos casos, uno de los problemas que tiene el maíz en Castilla y León, como es la cosecha ultra tardía. La evolución ya realizada en Europa y pendiente en muchas zonas de Castilla y León, pasa por la siembra de ciclos 300 y 400 del más alto nivel productivo”, reflexionan en Euralis.

Óscar Ruiz, jefe de Ventas de Caussade Semillas, destaca además la bajada de precios después de tres años como uno de los factores que han condicionado el año. Achaca la pérdida de valor del grano a la falta de reservas almacenadas de maíz en el mundo, a las maniobras de los fondos de inversiones en materias primas y a la dificultad a la hora de sembrar. La consecuencia del retraso de la recogida de 2013 para la cosecha que comienza es la consiguiente aparición de suelas de labor por la utilización de cadenas en las cosechadoras y no realización de los trabajos de preparación del suelo en el momento oportuno para 2014, apunta Ruiz.

Los precios de maíz han subido hasta los 190 euros por tonelada, según los expertos por la crisis política de Ucrania. El año pasado se cultivaron en Castilla y León 122.115 hectáreas destinadas para grano –un 16% por encima de la anterior-, más otras 10.324 para forraje. La producción media ha estado en unos 10.575 kilos por hectárea, con una producción global de 1.893.583 toneladas.

El principal destino de esta producción son las fábricas de pienso, sobre todo las que proveen al porcino y la avicultura, sin desdeñar la demanda que llega desde la planta de bioetanol de Babilafuente. Los mercados naturales son Castilla y León, Galicia y el norte de Portugal, confirman en LG.

Industrales

Para las siembras de girasol es conveniente que llueva en los próximos días para que la tierra coja el tempero adecuado, confirman desde Urcacyl. Las expectativas respecto a superficies de girasol son las normales de los últimos años, sin visos de crecimiento ya que los precios bajos no animan a ello. Según los datos que maneja la Junta de Castilla y León, en su avance de febrero las estimaciones para esta oleaginosa son de 135.330 hectáreas repartidas en las provincias de Avila, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora; del resto no hay información disponible.

Por lo que se refiere a la colza, los avances de la administración en la misma fecha recogen un total de 16.360 hectáreas en el conjunto de la comunidad, casi un centenar más que la campaña pasada y 2.000 por encima respecto a dos años atrás.

En el territorio de Cobadu, la colza nació mal. Teniendo en cuenta que la nascencia es fundamental en este cultivo, el panorama no es muy alentador. Aunque a partir de ahora evolucione de manera favorable, con la fertilización, las fincas seguirán con una densidad de plantas más baja de lo deseado.

La sementera de remolacha, aunque un poco tarde respecto a las fechas habituales, se está llevando a cabo y las siembras avanzan a buen ritmo. En la zona de influencia de Cubadu ya se ha sembrado entre el 80 y el 90% de la superficie total prevista, confirma José Crespo.

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