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miércoles, mayo 18, 2022
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¿Vendemos o no vendemos nuestro cereal?

Son muchas las variables que influyen en los precios del grano, cuyo mercado es cada vez más global. Debemos vender todos los meses para sacar buena media en la campaña

Roberto Martín González, responsable de cereales Grupo AN Castilla y León

La comercialización de los cereales se encuentra inmersa en un mercado cada vez más globalizado, que ha experimentado importantes cambios en los últimos años, regulado por la ley de oferta y demanda además de por otros factores poco predecibles (climatológicos, geopolíticos, divisa, etc.) que repercuten directa o indirectamente en el precio al que cotizan los cereales diariamente en cualquier parte del mundo y que le confieren una alta volatilidad, lo que hace ser un mercado atractivo a la especulación.

La actual campaña nacional 2015/16 se presenta con un déficit de algo más de 12 millones de toneladas. La cosecha española, con una producción de 18,8 millones de toneladas, se queda muy por debajo de los 31 millones de toneladas que se consumen. Como país deficitario es necesario importar para atender la demanda. Sin embargo, en Castilla y León somos excedentarios, por lo que los cereales de nuestra comunidad compiten con el resto de granos que llegan importados a los puertos españoles y cuya cotización va a condicionar el precio en el mercado interior.

Independientemente de la cosecha obtenida en Castilla y León, la formación de los precios de los cereales se ve influenciada por múltiples variables. Uno de los factores que más ha influido en la estabilidad de los precios durante la pasada campaña ha sido la cotización del euro respecto al dólar. La caída que experimentó el euro hizo que los cereales europeos fuesen muy competitivos a nivel mundial, favoreciendo las exportaciones europeas; por lo que, en la medida que se mantenga esa situación, será también en la actualidad una variable que deberemos tener muy en cuenta.

Los informes que elabora el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) o el International Grains Council (Consejo Internacional de Cereales) sobre oferta, demanda y stocks de cereales a nivel mundial, son esperados por compradores y vendedores, que modifican su manera de actuar según el resultado del informe sea alcista o bajista. El informe del IGC, del 24 de septiembre, aporta unos datos de producción mundial con unos niveles de stocks lo suficientemente altos como para transmitir tranquilidad a los mercados y dar estabilidad a los bajos precios actuales.

Concentrar la oferta

En España la oferta está muy atomizada, lo que hace muy débil al sector productor. Solo concentrando la oferta a través de estructuras cooperativas el sector productor será capaz de ser un interlocutor válido, representativo y sólido, lo que le permitirá operar en el mercado de una manera más profesional, organizada y competitiva, consiguiendo mejores precios de compra en los inputs y establecer unos volúmenes de venta de cereales atractivos para la industria, disponibles mes a mes, garantizándose seguridad en los cobros.

En este mercado el tamaño sí importa porque en el lado opuesto tenemos una demanda con una fortaleza de compra cada vez mayor, fruto de la concentración llevada a cabo en los últimos años, que le permite negociar con precios a la baja. Un ejemplo claro en España es la industria harinera, que en los años 70 contaba aproximadamente con unas 1.600 industrias que en la actualidad se han concentrado en poco más de cien, con una producción estable de unos tres millones de toneladas de harina.

Otros factores que influyen son de tipo agronómico, climatológico -‘weather market’- (fenómenos como El Niño, valoración de las futuras cosechas), geopolítico (cierre de fronteras), energético (biocombustibles), logístico (traer 40.000 toneladas de trigo desde el mar Negro a España cuesta lo mismo por tonelada que transportar un camión desde el puerto de Santander a Segovia), mercado de futuros (mercado muy volátil en el que cotizan los cereales y se realizan diariamente miles de contratos; aquí los fondos de inversión juegan un papel importante haciendo subir o bajar los precios), psicología de los mercados (los operadores que se mueve por sensaciones, lo que para el productor es un riesgo impredecible), y otros.

Las variables son múltiples y, aunque a día de hoy un primer análisis nos hace pensar en cierta estabilidad de bajos precios (sobre todo teniendo en cuenta que las dos últimas campañas han sido excepcionales en producción mundial, y se han recuperado notablemente las existencias) no debemos dejar de lado el resto de factores y la volatilidad del mercado. Lo que hoy vale, no sirve dentro de dos horas, por eso debemos vender todos los meses y sacar una buena media en la campaña. Entonces… ¿vendemos o no vendemos?

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