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viernes, diciembre 3, 2021
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¿Quién controla el cumplimiento de la norma sobre zonas vulnerables?

Esta primavera se aprobará el Programa de Actuación para abonar en zonas sensibles a nitratos. La consejería apuesta por evitar límites genéricos de nitrógeno y por que el agricultor diseñe su plan de fertilización acorde con las características del terreno

La campaña de abonado de fondo se ha desarrollado en Castilla y León sobre un mar de dudas. Un decreto del 30 de junio ampliaba las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos a 14.414 kilómetros cuadrados de suelo agrícola y 387 municipios, además de recordar un Código de Buenas Prácticas en fertilización que ya estaba vigente y que, en todo caso, resulta de aplicación voluntaria.

El marco normativo se completa con la tabla sobre los aportes máximos de nitrógeno permitidos en esos municipios, incluida en el propio decreto (Tabla 1). A medio plazo, quizá en primavera, el Programa de Actuación sobre abonado que se encuentra en fase de redacción fijará unos nuevos límites, de carácter obligatorio.

Al elaborar el decreto sobre zonas vulnerables la posición de la Consejería de Agricultura era establecer unos límites en el aporte de nutrientes para cada comarca, cada municipio o incluso cada parcela, en función del comportamiento de cada suelo.

Esas especificaciones no vieron la luz, si bien desde la consejería se confía en que el Programa de Actuación solventará todas las dudas en relación con los tipos de abono, las dosis o la época de aplicación. Para sus responsables la prioridad sigue siendo que ese programa no establezca límites generales: no todos los suelos son iguales ni se comportan del mismo modo.

Así las cosas, si ese programa no establece un mapa por comarcas o municipios, desde la consejería se aboga por hacer que el técnico que deba dar el visto bueno al plan de abonado elaborado por cada agricultor tenga en cuenta las características de su suelo.
El objetivo es que el agricultor pueda seguir trabajando con tranquilidad y “seguridad administrativa”, en el marco de un periodo convulso, con el diseño de la nueva PAC, incluidos los ecoesquemas, y en plena elaboración del real decreto sobre fertilización para toda España, con medidas obligatorias que entrarán en vigor el 1 de enero de 2026.

¿Quién asegura el cumplimiento de la norma?

El instrumento más parecido a lo que se requiere para controlar su cumplimiento está en la Condicionalidad de la PAC. Sin embargo, esta no alcanza a todos los agricultores y ganaderos, puesto que solo se realizan esos controles a los perceptores de ayudas directas. De este modo, quedan fuera los pequeños agricultores y ganaderos, los titulares de explotaciones avícolas y de porcino, así como los horticultores.

Cómo se controla la Condicionalidad

Para José Luis Díez, de la consultora DeAgro, no se puede hablar de que la Condicionalidad tenga un régimen sancionador, aunque sí prevé una reducción de las ayudas para responder a una serie de actuaciones que la norma divide entre leves, graves y muy graves.
Ha habido muy pocos casos en que se haya producido esa reducción, y la aminoración de la ayuda es tan escasa que no ha tenido efecto alguno en el ánimo del agricultor o en su práctica profesional.

En febrero de 2019 se aprobó la resolución por la que se establecía la clasificación de los criterios de evaluación de gravedad, alcance y persistencia, y el cálculo de las reducciones de la ayuda vinculada a la condicionalidad de la PAC. El porcentaje de reducción se calcula en función de la valoración de los incumplimientos detectados. Puede oscilar entre el 1 y el 5% el primer año.

Se habla de incumplimientos reiterados cuando el comportamiento se repita dentro de un periodo de tres años consecutivos. En esos casos el porcentaje de reducción se puede multiplicar por tres, con valores del 3%, 9% o 15%.

En caso de nuevas repeticiones, el factor de multiplicación de tres se aplicará cada vez al resultado de la reducción fijada en relación con el incumplimiento anterior. Una vez alcanzado el 15% de reducción, se comunicará al titular que, de repetirse el incumplimiento, se considerará que se ha incumplido intencionadamente.

También se considerará incumplimiento intencionado la alteración de cualquier tipo de registro obligatorio, la falsificación de facturas, autorizaciones u otro tipo de documentos acreditativos… La reducción puede ser del 15, del 20 o incluso del 100%.

¿Qué pasará con la nueva PAC?

A medio plazo el agricultor podrá elaborar un plan de abonado, que tendrá carácter voluntario dentro de la PAC posterior a 2020, que en su redacción provisional contempla la fertilización dentro de los llamados ecoesquemas.

El ecoesquema número 5 habla de la fertilización responsable, mientras que el 8 se refiere a la valorización energética de los estiércoles. El plan de abonado sí será obligatorio para quien trabaje en zona vulnerable.

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