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jueves, agosto 11, 2022
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Un impulso a las ventas del producto agrario

Son más de 900 las empresas y 6.000 los productos autorizados para usar el sello del corazón amarillo, una potente herramienta de marketing que lleva hasta la mesa del consumidor aquellos alimentos producidos y elaborados en el medio rural de Castilla y León.

Han pasado doce años desde que Itacyl diseñara un distintivo de calidad alimentaria, Tierra de Sabor, como garantía de calidad para el mercado. El objetivo era reconocer el buen trabajo de los productores y facilitar su comercialización, es decir, llevar esos alimentos hasta el cliente final.

También trataba de dar uniformidad a un panorama heterogéneo, con numerosos productos agroalimentarios que vinculaban sus cualidades al territorio en el que eran elaborados. De hecho, en estos años el número de figuras de calidad alimentaria ha crecido hasta las 70.

Entre las últimas incorporaciones cabe destacar el Espárrago de Tudela, el Ajo de Vallelado, la Cecina de Villarramiel, la Cereza del Bierzo, el Higo de Gredos, la DOP Cebreros, la Morcilla de Burgos, la Fabiola de Palencia y el Queso Castellano. Además, en el mundo del vino han surgido nuevas figuras, como el Vino de Pago o el vino de Pueblo.

Una marca consolidada

Tierra de Sabor se ha consolidado como una marca conocida y recomendada por los medios de comunicación y por los propios consumidores, mientras que los profesionales del sector lo identifican como una oportunidad de diferenciación, tanto a nivel nacional como internacional.

El grado de conocimiento de la marca y el número de referencias adheridas han consolidado a este sello como la cartera de alimentos de calidad más grande de Europa. Por eso el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ponía recientemente de manifiesto “el vigor y la potencia gastronómica” de la comunidad, que cuenta con una fuerte industria agroalimentaria, situada en el tercer puesto de España.

Vienen en ayuda de esta idea los análisis de mercado realizados, que en su mayoría destacan que el corazón amarillo es el sello más recordado por el consumidor español. Según los productores, pertenecer a él supone un incremento de hasta un 15% en las ventas.

Gracias a ello el gran paraguas puesto en marcha por la Junta acoge a un tercio de las industrias agroalimentarias de la comunidad, en un 90% de los casos ubicadas en el medio rural. Una magnífica herramienta para fijar población “y crear riqueza con métodos no deslocalizables”, subrayaba Mañueco, para quien el corazón amarillo seguirá creciendo sobre tres valores básicos: origen, tradición y calidad. Para ello, se seguirá caminando de la mano de las denominaciones de origen, las indicaciones geográficas protegidas, los alimentos artesanales y la agricultura ecológica, entre otros referentes de calidad.

La importancia de contar con una marca de garantía

Tierra de Sabor tiene desde 2014 la condición de marca de garantía y, como señala su reglamento, busca distinguir en el mercado determinados productos agroalimentarios garantizando su calidad diferenciada. Los productos amparados deben ser producidos, elaborados o transformados en Castilla y León, además de reunir las condiciones cualitativas que establece su reglamento.

Para el consumidor de Castilla y León, ese etiquetado transmite una garantía de calidad y de cercanía a los productores locales. Al mismo tiempo, en otras partes de España el corazón amarillo supone un refuerzo en el acto de compra, ya que gran parte del público lo identifica con el territorio de Castilla y León y con una producción agraria realizada por profesionales con un alto grado de especialización. En los mercados exteriores, además, el logotipo se acompaña del eslogan Heart of Spain junto a la bandera española, lo que también funciona como argumento para la venta.

Trabajar desde el rigor

Es el Itacyl quien autoriza a un productor o a una compañía a utilizar la marca Tierra de Sabor. Para ello no solo analiza la documentación presentada, sino que efectúa las inspecciones que permiten comprobar la adecuación entre esa descripción y la realidad.

El interés del consumidor por la seguridad y la calidad de los productos ha aumentado en los últimos tiempos y cada vez es más frecuente la comprobación concienzuda del etiquetado en los alimentos.

Existe un reglamento europeo que regula los regímenes de calidad de los productos alimentarios, pero sus claves no siempre llegan al público. Por eso cabe subrayar que algunos productos agroalimentarios están amparados por una marca de garantía cuando su composición, origen o proceso productivo se encuentran regulados por un reglamento de uso, es decir, cumplen unos requisitos comunes en cuanto a calidad, componentes, origen o modo de elaboración. El nombre y el logotipo de cada marca de garantía son utilizados por un conjunto de empresas para diferenciar sus productos en el mercado.

Aunque menos conocida, también existe la marca colectiva, que distingue la procedencia geográfica, la materia prima, el modo de fabricación, la calidad u otras características comunes de los productos o servicios de distintas empresas que la utilizan. En ambos casos el titular es la asociación a la que pertenezcan dichas empresas.

Al mismo tiempo, las denominaciones de origen protegidas (DOP) e indicaciones geográficas protegidas (IGP) son las herramientas utilizadas en el ámbito de la Unión Europea para el reconocimiento de una calidad diferenciada en determinados alimentos.

Territorio y calidad

Cuando el consumidor lee en la etiqueta de un producto agroalimentario las siglas DOP se encuentra ante un artículo cuya calidad o características se deben al medio geográfico, con sus respectivos factores naturales y humanos, y cuya producción, transformación y elaboración se realiza siempre en la zona de la que toman el nombre.

Los productos pertenecientes a una Indicación Geográfica Protegida poseen alguna cualidad o característica atribuida a un origen geográfico determinado y cuya producción, transformación y elaboración también se realiza en esa zona.

La diferencia radica en que un producto con DOP indica que todas las fases de producción se realizan en la zona geográfica a la que pertenece. Por el contrario, en un artículo con IGP solo es necesario que una de las fases se realice en un mismo territorio.

La diferencia con las marcas de garantía es que en ellas no tiene por qué existir un vínculo entre las características del producto y la zona, mientras que en las DOP e IGP es requisito indispensable.

Otros alimentos que puede amparar Tierra de Sabor son los elaborados de conformidad con la normativa sobre artesanía alimentaria, así como los acogidos a una norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérica.
Completan el mapa de productos susceptibles de incorporar el corazón amarillo aquellos que, no pudiéndose acoger a ninguna de las figuras mencionadas, posean una calidad superior vinculada al territorio de Castilla y León. Para ello, eso sí, deben estar certificados por organismos de certificación acreditados.

Itacyl tendrá que haber aprobado su inscripción en el Registro de Operadores Agroalimentarios.

En todo caso, la vigencia de la autorización está supeditada a que el producto mantenga las condiciones y el cumplimiento de los requisitos con arreglo a los cuales se concedió la autorización. El propio Itacyl es el encargado de esa supervisión.

Nuevas pautas de consumo

Tierra de Sabor ha superado la década de vida convertida en una marca viva y permeable ante lo que sucede en el día a día. Los momentos de emergencia sanitaria y confinamiento de la población han supuesto una adaptación completa en cuanto a la promoción y comercialización de los alimentos amparados bajo la marca.

Una de esas adaptaciones ha sido el lanzamiento del Market Tierra de Sabor, para que los productos de Tierra de Sabor se pusieran al servicio del consumidor durante el confinamiento y, de este modo, contribuir a la viabilidad de agricultores, ganaderos e industria agroalimentaria.

La experiencia ha sido positiva y se ha consolidado más allá de los peores momentos de la pandemia. Gracias a esta plataforma de venta ‘on line’, los hogares de Castilla y León y de toda España pueden recibir sin gastos de envío productos frescos, de calidad y con todas las garantías.

Los alimentos llegan directamente desde el productor a un precio competitivo, y de este modo el cliente está contribuyendo a que se mantengan explotaciones agrícolas y ganaderas de la comunidad autónoma.

En el Market Tierra de Sabor ya se ofrecen más de mil productos frescos y transformados de todos los sectores, entre los que destacan vinos, cárnicos (ternera, lechazo, cochinillo y pato), jamón ibérico y embutidos, quesos, legumbres, conservas, productos de repostería, aceites y un amplio etcétera.

También se ofrecen estuches de regalo, platos preparados, empanadas y hornazo, así como productos sin gluten y sin lactosa.

Las categorías de productos más demandadas son, por este orden: carnes de calidad diferenciada, vinos y otras bebidas, jamones ibéricos, embutidos y quesos, repostería y, en quinta posición, el capítulo de aceites, aperitivos, mieles y otras conservas.

La clave, comercializar

Lo que está claro es que Tierra de Sabor sigue cumpliendo su propósito de llevar al mercado la producción agraria de Castilla y León. En los últimos tiempos se ha ampliado el campo de acción con nuevos ejes de trabajo, nuevos mercados, con promoción en el punto de venta y estableciendo alianzas con sectores clave como el turismo, la gastronomía, la cultura y el deporte.

Además, Tierra de Sabor es una marca socialmente responsable, aspecto que la Consejería de Agricultura, ganadería y Desarrollo Rural quiere reforzar en los próximos años con actuaciones que ya se iniciaron con motivo de la pandemia para ayudar a las personas más vulnerables. Por ejemplo, mediante la donación de alimentos a entidades como Cruz Roja, Banco de Alimentos y Cáritas.

Igualmente, se está impulsando la colaboración de Tierra de Sabor en diversos ámbitos como a través de la Escuela Internacional de Cocina y potenciando su visibilidad.

El Queso Castellano, con IGP

Una vez registrada la Indicación Geográfica Protegida ‘Queso Castellano’ por la Comisión Europea, la Asociación IGP Queso Castellano solicitó en el mes de junio su reconocimiento como Órgano de Gestión de la Indicación Geográfica Protegida.

En la citada Orden se regula el procedimiento para la incorporación de los operadores al régimen de calidad, el funcionamiento del Órgano de Gestión y se establece el régimen de control a que deben estar sometidos los operadores que quieran etiquetar queso amparado por la Indicación Geográfica Protegida.

El Órgano de Gestión tendrá a su cargo la representación, defensa, garantía, investigación, desarrollo y promoción del producto amparado por la Indicación Geográfica Protegida ‘Queso Castellano’ y para su cumplimiento tendrá, entre otras funciones, la de colaborar con la autoridad competente gestionando el correspondiente registro de la Indicación Geográfica Protegida ‘Queso Castellano’, donde se inscribirán los operadores agroalimentarios y sus medios e instalaciones.

Las inscripciones en el registro de operadores se iniciarán mediante la presentación de la declaración responsable del cumplimiento de las condiciones y requisitos exigidos por el Pliego de Condiciones, estará dirigida al Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León y se presentará de conformidad con lo previsto en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, según corresponda.

El etiquetado para la comercialización del producto amparado con la Indicación Geográfica Protegida ‘Queso Castellano’ se podrá realizar siempre que previamente el operador acredite el cumplimiento de lo establecido en el Pliego de Condiciones mediante el certificado emitido por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León.

En las ferias más importantes de 2022

Barcelona Wine Week, Meat Attraction, Alimentaria, Salón de Gourmets, Fenavin y Fruit Attraction contarán con la presencia de los productos amparados por el logotipo del corazón amarillo.

El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) ha publicado la participación el próximo año en los certámenes agroalimentarios más relevantes de España. Bajo el expositor institucional de la marca de garantía Tierra de Sabor se busca apoyar a las empresas de la comunidad en la promoción de sus productos y en la apertura de nuevos mercados, así como facilitar el contacto comercial con los profesionales del sector que acuden a estos salones o certámenes.

La consejería estará presente en 2022 en las seis ferias agroalimentarias más importantes que se celebrarán en España: Barcelona Wine Week, Meat Attraction, Alimentaria, Salón de Gourmets, Fenavin y Fruit Attraction. A todas ellas se acudirá con el expositor institucional de Tierra de Sabor, paraguas bajo el que Castilla y León ayuda a las empresas a promocionar sus productos. La participación en estos eventos busca consolidar, en el mercado nacional, la imagen y el posicionamiento de Castilla y León como comunidad productora de alimentos de calidad, con amplia presencia en todos los subsectores del mercado.

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