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miércoles, agosto 17, 2022
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InicioColza-FertilizaciónUn año para llevar los regadíos "hasta su máximo potencial"

Un año para llevar los regadíos “hasta su máximo potencial”

El precio de los insumos obliga a ajustar cada decisión para ser lo más eficientes que sea posible. En el caso del girasol hay que aprovechar el agua, allí donde esté disponible, para llevarlo a los mayores rendimientos

En muchos lugares estamos a tiempo de abonar cultivos como el maíz, la remolacha o la patata, aunque este año se produce una situación novedosa en relación con el girasol, ya que está sustituyendo a otros cultivos en terrenos de regadío. “Dado que muchos agricultores aportarán agua a la pipa para asegurar la producción, lo coherente será que también aporten nutrientes”.

Así lo señala Mercedes Morchón, directora comercial de Fertifluid Fertilizantes, para quien “es evidente que los cultivos de secano están supeditados a lo que suceda en el cielo, pero al tener la opción de regar lo razonable es realizar un abonado que lleve al girasol a su máxima capacidad productiva, sobre todo teniendo en cuenta el precio de la pipa”.

Mercedes Morchón, Fertifluid.

Uno de los problemas de la fertilización está este año en su precio. La responsable de Fertifluid destaca que su compañía está haciendo un esfuerzo por ser “más competitiva”, ajustando los formulados a la realidad de cada zona y cada cultivo.

La fertirrigación gana puntos

Morchón celebra la nueva orden de la Junta sobre las zonas vulnerables a la fertilización por nitratos, que “abre la mano” a abonar en función de la demanda de la planta. “En los cultivos de regadío recomendamos explorar nuevas fórmulas de abonado y la más adecuada nos parece la fertirrigación, que supone ahorrarse pases de maquinaria y permite al agricultor adecuarse a cómo marche el año”, destaca.

Para ella, el agricultor que abona una sola vez se asegurará de que haya nitrógeno a lo largo de todo el ciclo del cultivo, “con lo que es fácil que abone de más”. En cambio, con la fertirrigación es posible ajustar las dosis a la evolución del cultivo y cumplir mejor la normativa sobre fertilización.

El resultado es que por medio de la fertirrigación se consume en torno a un 30% menos de fertilizante, recuerda la directora comercial.

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