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martes, diciembre 6, 2022
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Cuatro variedades de patata dan la cara en la finca de ensayo de CAMPO en El Carpio

Las semillas de Germicopa, HZPC, Agrico y Meijer han dado unas plantas con pocos problemas sanitarios y una producción homogénea

La maquinaria de Grimme ha sido esencial para obtener una patata de calidad y el riego por goteo sorprende positivamente

L as elevadas temperaturas de la primavera y las fuertes heladas han afectado este año a la práctica totalidad de los cultivos. En el caso de la patata, se ha interrumpido en muchas zonas el proceso de tuberización, lo que ha dado tubérculos poco homogéneos en cuanto al tamaño.

Por eso ha sorprendido el resultado cosechado el jueves pasado en la finca de ensayo organizada por CAMPO en El Carpio (Valladolid), donde cuatro variedades de Germicopa, HZPC, Agrico y Meijer se repartían dos hectáreas de terreno. En los cuatro casos se puede afirmar que la patata recogida presentaba un aspecto y un tamaño uniforme, dentro de las cualidades que demanda el mercado.

Uno de los aspectos más novedosos ha residido en el sistema de riego empleado, puesto que la parcela se ha dividido en dos mitades: una regada por aspersión y la otra, por goteo. Con resultados sorprendentes.

Trabajar en un suelo cribado

La producción homogénea de la finca es consecuencia de la labor realizada por las casas obtentoras, pero también mérito de la maquinaria empleada a lo largo de todo el ciclo, en su totalidad de la alemana Grimme.

Como señala Claudio del Brío, responsable de la compañía Agritec y uno de los técnicos que se han volcado en el campo de ensayo, “la patata se empieza a hacer en la preparación del suelo; sobre todo la piel, que será fundamental para su comercialización”. Por eso ha sido crucial el empleo de la Combi Star (CS 150) para cribar el suelo. “Es magnífica porque deja el suelo perfecto; ahí es donde empezamos a producir calidad”.

Coincide con él Javier Aguilera, director general de Alfersan, que distribuye la maquinaria de Grimme en toda España. En su opinión la técnica de cribado realizada en El Carpio “ha sido innovadora en España”, con un alomado previo para preparar caballones lo suficientemente grandes. Se empleó la Grimme BF 200, que en cada pasada hace dos mesetas completas.

Para el cribado se usó la Combi Star, que cuenta con un rotor delantero de acero al tungsteno que rompe el terreno y un sistema de estrellas que aparta piedras y terrones. En esa labor la tierra cae al suelo y las piedras y terrones se sacan de la línea donde se realizará la siembra. Esa ausencia de piedras y terrones, además de la textura del suelo, es lo que permite que haya una patata de más calidad, con menos deformaciones y con menos golpes.

Siembra y tratamientos en un solo pase

La plantación se realizó el 5 de abril, con una sembradora de Grimme: la GL 32 B, específica para sembrar sobre tierra cribada. Es una plantadora “con una parte inferior que permite que la tierra fluya y deje unos lomos perfectos”, en palabras de Aguilera.

En un mismo pase se sembró y se aplicaron el abono, un herbicida, un fungicida contra la rhizoctonia, un insecticida contra el escarabajo y un producto específico contra el gusano del alambre o alfilerillo, que para Claudio del Brío “dificulta la comercialización”. “En la comarca de El Carpio, donde el cultivo se ha extendido tanto en los últimos años, este gusano empieza a ser un problema que hay que tener muy en cuenta”, advierte. Por eso recuerda la recomendación general de “hacer rotaciones a cinco o seis años”, lo que muchas veces no se cumple.

Otro problema sanitario que no se puede perder de vista es la alternaria, “cada vez más acuciante en la zona”. Y es que “el mildiu es añero, pero la alternaria se ha convertido en permanente”, recalca.

El 3 de mayo se aplicó un herbicida en preemergencia y el 25 de ese mismo mes se realizó otra en postemergencia, sobre todo pensando en la amenaza de xanthium spinosum (picos). “Había una población muy importante en la zona, que crea problemas con el cultivo y puede llegar a dificultar la recolección”, recuerda el técnico.

Aportación de nitrogenados por fertirrigación

Para complementar el abonado de fondo realizado en abril se realizaron diferentes coberteras, el 2 y el 9 de junio, a base de Supernitro, un abono hidrosoluble de Fertifluid. Y es que el sistema escogido para estas aportaciones de nutrientes ha sido la fertirrigación, tanto en la parte de la parcela regada por goteo como en la de aspersión.

El 5 y el 30 de junio se realizaron nuevas aplicaciones de fungicida e insecticida, con unos tratamientos marcados, sobre todo, por la presencia de escarabajo de la patata. En esa segunda aplicación “se aportó potasa líquida para complementar el nitrogenado”, como recordó Del Brío durante la jornada.

El 19 de julio se secaron las plantas, de modo que la piel se fuera pegando a la patata.

El riego por goteo

Para Claudio del Brío el riego por goteo ha sido uno los aspectos más novedosos de este campo de ensayo. Una novedad que había levantado expectación no solo por reducir la cantidad de agua y permitir el ahorro de energía, sino como vía para la aplicación de abonados, “tanto nitrogenados como potásicos”.

El resultado “no podía haber sido más positivo”, ya que en la parte regada por goteo el tubérculo “se ha desarrollado mejor, gracias a que agua y abono se han localizado allí donde nos interesaba”. “Si aprendemos a dominar el goteo, conociendo sus tiempos, va a ser un sistema con mucho futuro en patata”, vaticina. Respecto a las variedades plantadas, Del Brío subraya que son “diferentes en cuanto a ciclo y a comportamiento; este campo de ensayo nos ha permitido no solo compararlas”, sino también hallar un común denominador a todas ellas en relación con el riego, la fertilización y los tratamientos.

Cuatro variedades

Mónica Ortega, de Germicopa, escogió una variedad de ciclo medio y muy productiva para la finca de ensayo. Se trata de la variedad Loane, especialmente adaptada para terreno arenoso. Resiste bien a la sarna y da un tubérculo limpio, de calibre homogéneo y sin deformaciones, que se adapta a la demanda del consumidor. La planta se ha quemado un poco antes de que acabe su ciclo natural para poder ser arrancada durante la jornada técnica. Aun así, el tubérculo presentaba el tamaño adecuado para ir al mercado en las condiciones que demanda el consumidor. “Ha demostrado que es una variedad muy productiva; ha tenido una tuberización correcta, con entre ocho y diez patatas por planta y un calibre de 50-80 milímetros, que es muy correcto”, recalca Ortega. Además, “se ha portado muy bien desde el punto de vista sanitario; incluso mejor que otras patatas que se han plantado en la comarca de El Carpio, que han tenido presencia de mildiu y escarabajo”.

Magdalena Iturmendi, de Meijer Ibérica, escogió para este campo de ensayo la variedad Orchestra “por el suelo con el que nos encontramos, que es arenoso”. Es una patata de ciclo temprano, “muy resistente a la sarna, lo que se ha cumplido en esta finca”. Eso sí, destaca que la planta ha tenido menos cobertura vegetal de lo que es habitual en ella. En el momento de plantar prestó especial atención a la profundidad de siembra, “importante en esta variedad porque tiene un potencial productivo muy grande”. El resultado ha sido satisfactorio, puesto que ha cumplido las expectativas en cuanto a sanidad y en lo relativo a producción, con una tuberización buena. La Orchestra también ha confirmado quie es poco demandante de nitrógeno.

Juanjo Santamaría, técnico de LM 1873 (agente para España de Agrico), se inclinaba por su parte por la variedad Spectra, semitemprana y destinada a consumo. “Se adapta a las necesidades de esta zona y es muy productiva”, subraya. Juanjo ha visitado el campo de ensayo en diferentes ocasiones a lo largo del ciclo y destaca que en la parte de la finca regada por goteo había un mayor número de tubérculos por planta, con un aspecto más homogéneo. Esta comparación entre diferentes fórmulas “ha sido de gran interés para mi compañía”, recalca. Spectra es una variedad para lavado, “semitemprana para la zona de El Carpio, aunque en otras latitudes su comportamiento puede ser algo diferente”.

Buen comportamiento en un año muy difícil

Una nota común que ha caracterizado a las cuatro variedades ha sido la resistencia al estrés sufrido por el calor y las bajas temperaturas que se registraron puntualmente. Se muestra especialmente orgulloso de la variedad escogida para el ensayo Gonzalo González, de HZPC: Primabelle, una patata “de ciclo súper corto”, con buena piel y resistente a rhizoctonia, además de “aptitud para ajustarse a la demanda del consumidor”. “Tanto la planta como el tubérculo han aguantado las inclemencias y el balance es muy positivo”, recalca.

Goteo: importante ahorro de agua y energía

El ensayo realizado en El Carpio también ha sido una experiencia muy provechosa para la compañía Regaber, responsable de los dos sistemas de riego y que ha podido confirmar los resultados de pruebas anteriores.

Feli Bórnez, del departamento de Marketing de la empresa, destaca las ventajas del riego por goteo, “ya que supone un ahorro de agua y de energía frente a la aspersión, lo que resulta muy interesante tanto para el agricultor como para el medio ambiente”. La experiencia de El Carpio ha permitido constatar a la vista de los agricultores que mediante este sistema “se consigue un aumento en la producción y una mayor homogeneidad en el calibre de la patata”.

Para Bórnez, eso sí, goteo y aspersión “son sistemas igualmente válidos para cumplir su función”, si bien “la agricultura debe buscar una optimización de recursos”. Por ello, “si se dispone de un sistema que ahorra agua y energía frente a otros, hay que darlo a conocer y que el agricultor pierda el miedo a utilizar sistemas diferentes a los que está habituado”.

Mayor eficiencia en la aplicación

Una de las ventajas del riego por goteo, como se ha comprobado en El Carpio, es “que permite realizar una aplicación localizada de productos en la zona de las raíces junto con el agua de riego, aumentando la eficiencia de los productos aplicados”.

La técnica de Regaber señala que, disponiendo de la maquinaria adecuada, la instalación de la tubería de goteo enterrada es un procedimiento sencillo. En el caso de El Carpio la tubería se extendió después de la siembra, con un apero acoplado al tractor, que en una pasada instaló el goteo a una profundidad de unos cinco centímetros. “Otra fórmula sería acoplar el apero a la sembradora, de modo que en la misma pasada se puede realizar la siembra y la colocación de la tubería”, señala.

La extracción de la tubería debe realizarse antes de la cosecha. Se realiza con un apero acoplado al tractor, que dispone de unos rodillos que limpian la tubería; a continuación se va enrollando en una bobina, que se almacenará para la campaña siguiente.

Diferencia de presión

Feli Bórnez también destaca que la parte de la finca regada por aspersión ha consumido 5.150 metros cúbicos de agua, frente a la parte de goteo, que ha consumido 3.487 metros cúbicos: un ahorro del 32%. Además, la diferencia de presión aplicada ha sido de dos atmósferas menos para el goteo. Con estos resultados se calcula un ahorro aproximado de 300 euros por hectárea en el coste de la energía.

Revolucionar el cuidado a la patata

Entre los protagonistas de la jornada celebrada el jueves cabe mencionar a la cosechadora SV 260, de Grimme, una máquina de dos surcos y capacidad de tolva de seis toneladas. Este prototipo, también distribuido por Alfersan, supone un salto tecnológico en el sector al “revolucionar” el trato dado a la patata. En palabras de Javier Aguilera, la SV 260 supone “que el agricultor va a trabajar de forma más cómoda y va a poder ofrecer un producto mejor, por el que va a recibir un precio más justo”.

Efectivamente, la patata arrancada en el campo de ensayo se encontraba en muy buen estado, sin golpes, peladuras ni deformaciones, además de limpia de tierra y hojas.

Konrad Broxtermann, sales manager de Grimme, presentó la Grimme SV 260.

Para Aguilera, esta máquina trata con tanto mimo el producto que sirve para recolectar otros cultivos, como cebolla, remolacha de mesa e incluso zanahoria de fresco, “el producto más sensible que existe”.

La Grimme SV 260 incluye una tolva NonStop que permite descargar la patata a medida que se va cosechando. Se trata de un elemento de gran longitud, que permite llegar al piso de los remolques, lo que evita golpes, y su carácter reversible, con funcionamiento en ambos sentidos, permite que las patatas que no se han vertido al camión regresen a la cosechadora sin sufrir daño. “Es lo que permite seguir trabajando hasta que llega el siguiente camión y, por tanto, lo que hace ampliar el número de hectáreas de cosecha por día”.

Esa mayor velocidad obedece también a un elevador anular y a que la cosechadora cuenta con sensores, de modo que las cintas avanzan con mayor o menor rapidez en función de la velocidad de la máquina. Es el sistema SpeedTronic.

Por eso se trata de una máquina de alto rendimiento, “concebida para grandes productores y para empresas de servicios”. Mayor velocidad combinada con un mejor trato al producto. El mejor final para un campo de ensayo que ha dejado muchas lecciones y un buen sabor de boca en el sector.

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