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sábado, febrero 4, 2023
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El agua salvadora está aquí

La acuciante sequía que sufría el campo castellanoleonés ha encontrado alivio en las recientes lluvias. En unas semanas será posible constatar si los cultivos se recuperan de las penurias que han sufrido y hacer una previsión de cómo puede ser la cosecha

El panorama agronómico mejora en general. Agua milagrosa. En el oeste burgalés el cereal está bien, en gran parte gracias a la lluvia caída estos últimos días. La humedad llegada desde finales de la pasada semana ha sido bien recibida en la región fronteriza entre las provincias de Palencia y Burgos. El gerente de Odarpi, Cecilio Santiago, se muestra esperanzado en que ahora se pierda menos siembra de la que los agricultores se temían hace poco tiempo. Ya hacía dos meses que en estas tierras no caía ni una gota. “Algo se perderá aún, pero no será lo mismo”, insiste esperanzado Santiago.

En la comarca Odra Pisuerga ahora están aplicando los tratamientos fitosanitarios y también fertilizan. La superficie para girasol será menor, al igual que para la veza. Esta campaña hay más forraje y leguminosas.

Las tierras burgalesas del entorno de Santa María del Campo también pedían agua para la nascencia y contra los topillos. Ya ha llegado. Por el sur de la Comunidad -Ávila y Salamanca- ha habido más humedad y, lógicamente, mejor nascencia, tal como reseña el responsable de Cereales en Grupo AN, Roberto Martín. En algunas zonas de Valladolid incluso han tenido que resembrar por los topillos y la falta de agua.

Y es que la ola de frío ha dificultado las siembras y las ha perjudicado seriamente, como destaca el técnico de Urcacyl, José María Santos. Lo nacido está bien ahora, pero habrá que esperar para ver cómo reacciona el cereal ante tantas dificultades. La lluvia y la subida de la temperatura le beneficiará; falta saber cuánto. La conclusión no se podrá obtener hasta finales de este mes. La parte positiva del frío es que habrá incidido también en topillos y en los gusanos que se alimentan de la raíz y partes bajas de las plantas.

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Conejos en el Cerrato

Las cebadas amarillean en el Cerrato, consecuencia del frío en esta comarca de suelos muy calizos. Aunque no hay topillos, a diferencia de la Tierra de Campos, sí hay conejos y esta cebada que apenas ha crecido es pasto fácil para estos animales. “El año pasado la cebada no era tan sensible a esta plaga porque a estas alturas de año se había desarrollado más”, recuerda Luis Carlos Tremiño, quien espera que con estas últimas lluvias la cebada se recupere.

Los trigos están muy bien en la comarca, con un buen desarrollo radicular, aunque no están muy altos. Los agricultores que lo sembraron a principios de octubre, antes de las lluvias de ese mes, tienen ahora un trigo con más desarrollo, pero también más bromo, que es el principal problema sanitario en la comarca.

Por las parcelas zamoranas de la comarca de Benavente “el cereal lo ha pasado muy mal hasta hace una semana por la falta de lluvia”, reseña el técnico de campo allí, Fernando Miguel. Las sementeras se hicieron la mayoría en seco. Se ha sembrado mucho. Ahora es el turno de quien quita el maíz. La nascencia ha sido buena con las técnicas de siembra directa.

En León, la zona mayoritaria de influencia de Lesa, el cereal ha resistido con cierta dignidad la pequeña sequía que le ha tocado capear en algunas comarcas. En distintos lugares ha sido afectado en forma de pérdida de planta. La situación era tan comprometida que ha habido agricultores que han optado por pasar el rodillo en busca de eliminar la oquedad de la zona más superficial de la tierra. Así pretendían incrementar el porcentaje de germinación de la semilla.

El técnico de Lesa Luis de Juan considera que el porcentaje de cereal sembrado para la próxima cosecha es superior al de otros ejercicios agronómicos. Ahora siembran trigos y cebadas de ciclo corto aprovechando que el terreno está más propicio para las labores.

Todo parado en Soria

El técnico de Cultivos en Copiso, Eduardo Pascual, tiene la percepción de que los trabajos en el campo en Soria están parados. La pasada semana llegó la lluvia tras quince días de heladas. El abonado de fondo ya está finalizado y se está comenzando con los abonos de única aplicación. Lo mismo ocurre con las siembras, que han sido completadas, además con bastante buena nascencia.

Debido a la ausencia de lluvias durante los meses de otoño, el campo no purgó antes de la siembra por lo que los sembrados han tenido que ser tratados con herbicidas específicos. La extensión de siembras de cereal es más o menos similar a la de otras campañas, aunque esta vez puede que quede un poco más de espacio para el girasol.

En la comarca soriana de El Burgo de Osma la cebada está más retrasada y aún no ha nacido, pero el agua que ha caído le va a venir bien para tirar hacia arriba. Chema de Diego, agricultor de San Esteban de Gormaz, apunta que en la zona se ha empezado esta semana con las coberteras y que este año no pinta mal del todo pese a que las lluvias se han hecho de rogar.

En la palentina Cooperativa Agrícola Regional lo ven todo muy mal. Los topillos son su espada de Damocles. O peor. Además no ha habido buena nascencia. Algunas parcelas están al 50 o 60% de su potencial. Los roedores y el pésimo nacimiento de la siembra ha derivado en que una cuarta parte las fincas no están nada bien.

Desde la misma CAR aclaran que a quienes primero sembraron no les fue bien, algo mejor a los que optaron por el mes de octubre y al que esperó a más tarde se le ha hinchado el grano hasta estropearse. Hay más trigo y menos cebada.

Por el momento no han suministrado fitosanitarios debido a la falta de agua. No es descabellado que más de un agricultor opte por levantar la siembra ante las malas perspectivas que presenta.

En la zona de Aguilar de Campoo también empezó a llover dos viernes atrás. “Falta hacía”, comenta satisfecho Iban Díez, técnico de campo de Agropal. La esperanza actual se centra en que terminen de nacer las últimas siembras y se igualen. La primera sementera nació “como pudo”. Hasta ahora ha habido frío y el campo lo ha pasado tan mal que ha perdido semilla. En los últimos días es de suponer que el cereal habrá profundizado algo sus raíces. Todo se verá en breve. Las superficies son similares a las del resto de años aquí también.

Dificultades en Valladolid

En el sur de Valladolid el cultivo está totalmente implantado, y lloviendo lo justo. Armando Caballero, presidente de Cocetra, no pierde la esperanza de que precipite más. “A las últimas siembras les vendrá bien el agua”, se justifica. El debe lo pone en el bajo precio del cereal, que no es lo más alentador.

Roberto Martín considera que las afecciones por los topillos en Tierra de Campos y Medina de Rioseco son realmente graves. “Con la previsión de lluvias el agricultor está un poco más relajado, pero aún sigue nervioso. Hasta que vea asentada la cosecha no se planteará vender lo que tiene todavía”, vaticina el entendido de Grupo AN. Otro elemento que contribuye a la desazón es que los embalses tienen poca reserva, lo que es una incógnita sobre cuánto se podrá regar.

Todo el trigo ha nacido en la zona de Campaspero, en la provincia de Valladolid, y la cebada ha empezado a nacer en las dos últimas semanas. Rubén Arranz agradece unas lluvias “que ya hacían falta”, tanto para que se desarrolle la planta como para que se incorpore el nitrógeno que muchos agricultores han echado ya. Hasta ahora Rubén ha echado 200 kilos por hectárea de abono nitrogenado y estará pendiente de la meteorología para hacer otro pase con abono líquido.

El año no pinta mal en principio, ya que el mes de enero ha sido extremadamente seco pero los cultivos apenas lo han acusado porque ha hecho frío y las plantas han permanecido en parada invernal. “El frío les ha venido bien a los cultivos para enraizar”, apunta.

El agua hace acto de presencia en el valle del Esgueva, en el este vallisoletano. “Nos ha venido Dios a ver”, sintetiza alborozado el presidente de la cooperativa Valle Esgueva, Honorato Calleja. “Los trigos estaban bastante afectadillos y las últimas siembras no terminaban de hacer”, describe.

Cuando mejore la meteorología iniciarán los tratamientos con fitosanitarios y a tirar fósforo y nitrato. En la comarca ya no quedan siembras pendientes. El guisante es al último al que le toca el turno.

León adelanta el maíz

A diferencia de otros años, la provincia de León ha cosechado el 90% de su superficie de maíz. Los años normales suele quedar un tercio de la superficie sin recoger, pero la falta de precipitaciones ha propiciado las tareas.

Los almacenes de la provincia no tienen capacidad para secar todo este grano al ritmo que se ha cosechado y a fecha de hoy podemos encontrar enormes montones de maíz acumulado junto a las naves, a la espera de ser secados.

Desde la Lonja de León se espera que a partir de ahora el ritmo de cosecha decrezca y que esos montones ya puedan pasar por el secadero y que, a continuación, el grano se pueda almacenar en las naves y que no quede expuesto a las lluvias, que por fin han empezado.

Gran parte se ha podido cosechar en León de manera temprana a pesar de que hubo parcelas que se sembraron ya avanzado el mes de junio. Luis de Juan calcula que restará por recoger en torno al 25%; mucho menos que en otras campañas.

La precocidad en la recogida -algo atípico en tierras leonesas- se fundamenta en que el exceso de humedad obligó a una sementera tardía con ciclos cortos que normalmente no ponen.

El año pasado hubo mucha polémica sobre la rentabilidad de estos ciclos reducidos. Pero la variedades han terminado por demostrar que, gracias a disponer de un desarrollo vegetativo diferente, la producción es similar a la de una semilla que necesita estar más días en la parcela para recoger.

Roberto Martín, de Grupo AN, destaca que se va a segar en húmedo prácticamente el 100% del maíz leonés. La premura en la recogida se la atribuye al temor de que pudieran caer al suelo las mazorcas de los ciclos 300.

En Zamora ya está todo cosechado. La cruz es que la producción ha sido baja, sobre todo en los riegos al pie. Ha habido reducciones de hasta 5.000 kilos por hectárea, tal como afirma el técnico de Cobadu.

Colza, alfalfa y remolacha

En terrenos leoneses todavía queda remolacha por arrancar, que esta campaña ha bajado la producción media por hectárea.

Las alfalfas no han cogido fuerza en el entorno de Carrión de los Condes, donde están plagadas de topillos. El que las gestiona en secano poco contento puede estar. Los que riegan al pie tienen un arma más para controlar las poblaciones de roedores. “Tenía que nevar. Hay parcelas enteras comidas”, zanjan desde CAR.

La veza sembrada en noviembre en la comarca palentina del Cerrato ha crecido poco todavía, pero presenta un buen estado. Luis Carlos Tremiño, de la localidad de Vertavillo, puso veza para grano y es partidario de sembrar en noviembre para que la planta haga todo el ciclo, frente a quienes defienden hacerlo en enero.

En el norte palentino, las colzas, al igual que ha sucedido en otros lugares, nacieron mal hasta el punto de que los agricultores han levantado bastantes parcelas. Quedarán las tierras para pipas o barbechos. La dificultad estriba en que las labores se hacen sobre pajas antes de sembrar, de forma que luego se corren muchos riesgos. Se nota en la nascencia y en la proliferación de malas hierbas. Además, no hubo humedad para que la simiente germinara.

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